¡Madre mia! más de un año con el blog abandonado, ¡no puede ser! Pues nada, muchas cosas han pasado, ahora no es una buena época para mí, pero por eso mismo pienso que el blog me puede ir bien para distraerme y evadirme de algunas cosas.
Esta semana he hecho bastantes cosas diferentes, pero como aún no he preparado nada de momento os voy a escribir sobre una idea que he tenido. Como la economía no está para derrochar, pero un capricho no viene mal de vez en cuando, de tanto en tanto me pasaré por alguna tienda delicatesen o por el estilo y compraré alguna cosa y os la enseñaré.
Por eso mimos hoy he ido al rincón del gourmet de una cadena de tiendas de sobras conocidas y he encontrado esta joya.
Encuentro que el packaging es una monada, me he enamorado nada más verlo.
Lo que ocurre es que tengo una relación de amor odio con los macarons, me llaman muchisimo la atención, me parecen súper apetecibles...
Pero entonces llega la hora de la verdad y aaaaaaaaaaaaaaaaah, no me suelen entusiasmar de sabor :S ains, en esta ocasión el relleno sabía ligeramente a fresa y predominaba el sabor de almendra, no sé, será que mi paladar no es nada fino, o quizá demasiado fino, en fin... seguiré en busca de los macarons que de verdad me roben el corazón :P
Buenas noches y hasta pronto!!!


